Agresión a la canciller

Delcy Rodríguez denunció además que fue agredida por un policía argentino y rechazó que situaciones de ese tipo ocurran en Suramérica, una región que ha tenido muchos avances en la paz.

"Es inconcebible que un policía incluso me haya golpeado, tengo que denunciarlo, porque es inconcebible que cosas como estas estén ocurriendo en nuestra Suramérica", dijo.

La canciller denunció además que los cancilleres de la triple alianza se negaron ha escuchar al canciller de Bolivia, David Choquehuanca.

"Hemosa venido justamente con el epíritu del diálogo, a defender a Venezuela y al Mercosur y es inconcebible que los cancilleres también se nieguen a escuchar a Bolivia y a la presidencia pro tempore del Mercosur", dijo.

Los cancilleres de la Triple Alianza confabulados contra Venezuela y el MERCOSUR se niegan al diálogo con Bolivia y Venezuela pic.twitter.com/rPTtLJLq5n — Delcy Rodríguez (@DrodriguezVen) 14 de diciembre de 2016

La Cancillería de Venezuela denuncia las amenazas de los presidentes de Argentina y Brasil de expulsar al país bolivariano del Mercado Común del Sur (Mercosur).

“La República Bolivariana de Venezuela, en ejercicio legítimo de la presidencia pro témpore de Mercosur, rechaza las amenazas y agresiones proferidas por el presidente de la República Argentina, Mauricio Macri, y del presidente de facto de la República Federativa de Brasil, Michel Temer, quienes persisten en su acción para implosionar y destruir el Mercosur”, denunció el lunes el Ministerio venezolano de Asuntos Exteriores a través de un comunicado.

Eso se produce después de que el mismo lunes, Macri y Temer tras una reunión mantenida en Buenos Aires (capital argentina) recordaran a Venezuela que debe cumplir antes del 1 de diciembre con los requisitos que le permitan integrarse plenamente. Los cuatro países fundadores del Mercosur —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— asumieron en septiembre de forma colegiada la presidencia del bloque, en lugar de Venezuela, y emplazaron al Gobierno de Nicolás Maduro a adoptar antes de diciembre todos los compromisos de adhesión.

La República Bolivariana de Venezuela, en ejercicio legítimo de la presidencia pro témpore de Mercosur, rechaza las amenazas y agresiones proferidas por el presidente de la República Argentina, Mauricio Macri, y del presidente de facto de la República Federativa de Brasil, Michel Temer, quienes persisten en su acción para implosionar y destruir el Mercosur”, según el comunicado de la Cancillería venezolana.

Temer aclaró que la intención no es "sacar" a Venezuela del Mercosur sino que se apegue a las reglas democráticas. Macri expuso que "es más preocupante la violación de derechos humanos y la no aceptación del plebiscito que se les planteó", en alusión al referendo revocatorio que impulsa la oposición venezolana contra Maduro.

En esta línea, la Cancillería venezolana hizo hincapié en que “la triple alianza”, compuesta por Brasil, Argentina y Paraguay— los países que dieron una negativa a que el país bolivariano ostente la presidencia del Mercosur—  perjudica tanto la estabilidad como los intereses del bloque regional y sus miembros.

 

La nota de la referida cartera también reza que Venezuela eficazmente ha cumplido las normativas del Mercosur desde 2012, momento desde el cual se convirtió en miembro pleno de este organismo, un esfuerzo mayor que el de los tres referidos países durante 25 años de su membresía desde su fundación (1991), añade.

Al mismo tiempo, exigió respeto a los Gobiernos de Argentina y Brasil con la finalidad de que cumplan sus compromisos respecto a los principios del Mercosur y al desarrollo de las naciones miembros del bloque.

“La intolerancia política e ideológica de estos gobiernos de derecha pretende atacar a la Revolución Bolivariana, a su gobierno y a su pueblo, para justificar mediante artimañas antijurídicas su proceder antidemocrático destructivo”

Venezuela, víctima de agresión de neoliberales en Mercosur

Venezuela es hoy víctima de gobiernos con políticas neoliberales que tratan de apartarla del Mercado Común del Sur (Mercosur), en una maniobra sin validez jurídica pero que de lograrse representaría un enorme retroceso de la integración regional.
Ante esa amenaza que puede concretarse, el gobierno venezolano defiende a toda costa la integración y unidad de los pueblos en la reunión de cancilleres del bloque que se celebra en Buenos Aires, Argentina, de la cual ha sido excluida y en la que intenta participar por derecho propio.

La ministra de Relaciones Exteriores de la nación suramericana, Delcy Rodríguez, criticó la convocatoria a la asamblea convocada de manera ilegal por Argentina, 'nación que junto a Brasil y Paraguay conforman una triple alianza para atacar al país y vulnerar sus derechos legítimos' dentro del proceso de integración regional fundado en 1991, apuntó.

Hasta ahora los argentinos han impedido el acceso de las delegaciones venezolanas a cualquier evento sobre el caso y bloquean los intentos de Caracas para negociaciones directas para una solución de las controversias.

La triple alianza alega que Venezuela no ha internalizado la normativa del Mercosur, lo cual no es cierto porque el país asumió el 95 por ciento del reglamento, a diferencia de naciones fundadoras como Brasil y Paraguay, que en 25 años registran un promedio de incorporación del 50 por ciento, señaló la jefa de la diplomacia venezolana en un Twitter.

La ministra manifestó que estos ataques en el Mercosur forman parte de un plan de restauración neoliberal en América Latina, urdido por la derecha imperialista, lo que evidencia el papel de los gobiernos de Argentina, Brasil y Paraguay.

Ese trío de naciones anunciaron su decisión de establecer en relación con Venezuela 'el cese del ejercicio de los derechos inherentes a su condición de Estado Parte (...) hasta que los signatarios del Tratado de Asunción convengan con la República Bolivariana de Venezuela las condiciones para restablecer el ejercicio de sus derechos como Estado Parte'.

Según la profesora de la Universidad de Buenos Aires Mariana Vázquez, esa decisión, motivada en la intolerancia política de estos países a partir de sus diferencias con Venezuela sobre los objetivos del proyecto de integración y sus políticas, 'se lleva adelante violando de manera fragrante y sistemática el derecho del bloque, generando un grave precedente en la región en varios aspectos caros a nuestra historia política'.

El meollo del problema es que Venezuela es hoy el único obstáculo de peso en el bloque contrario al proyecto de restauración conservadora y neoliberal protagonizado por los gobiernos de Argentina y Paraguay, y de facto de Brasil.

Esos países buscan apartarse de la integración productiva, la creación de empleo regional y la inclusión social, y otros objetivos establecidos por el Tratado de Asunción que dio origen al bloque, como el arancel externo común o la política comercial común, sostienen análisis de expertos.

Según la catedrática argentina de consumarse eso las consecuencias no pueden ser más 'que mayor subdesarrollo y exclusión, y agrava profundamente la situación el hecho de que la pretendida suspensión de Venezuela, que dejaría vía libre para que el Mercosur tome este camino, se llevaría adelante violando el corazón del derecho del bloque'.

Por otra parte, los argumentos contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro no tienen fuerza, ya que el país en cuatro años incorporó el 90 por ciento de la normativa derivada del Mercosur vigente en 2012, cuando se produjo su enterada al bloque.

El promedio de notificación de incorporación normativa de este país supera a lo hecho por el resto de los Estados Partes del Mercosur en los 25 años que tiene el proceso de integración, algo que desacredita a los críticos de Caracas.

En resumen, la canciller venezolana plantea que 'ni la intolerancia burócrata ni modales dictatoriales de funcionarios del Plan Cóndor impedirán que Venezuela ejerza sus derechos soberanos'.