Mi opinión particular es que la OLP es un mecanismo, como todos estamos claros, para combatir la inseguridad y la delincuencia, pero no es la gran solución, esa que tanto necesitamos, debido a que en su mayoría consiste en hacer operativos tipo comando con cientos de hombres (cuya labor tiene mucho mérito, ojo!) en sectores específicos de las barriadas o zonas populares del país. Operativos en los que se han obtenido buenos resultados, se han desarticulado bandas, detenido a muchos delincuentes, incautado drogas, armas de fuego de todo tipo y calibre, se han enfrentado a bandas fuertemente armadas y han abatido a un gran número de malhechores y sobre todo a varios jefes de dichas bandas. También sabemos que se han publicado encuestas donde se reflejan los porcentajes de aceptación de estas acciones en la comunidad. Pero, ¿ha mermado la sensación de inseguridad en los venezolanos?, ¿realmente se ha aplacado a la delincuencia???.

LOCIERTOES que no podemos dejar a un lado o hacernos los ciegos de los atropellos que ha podido cometer la OLP como la violación de derechos humanos, los probables allanamientos sin órdenes judiciales, el presunto ajusticiamiento de algunos funcionarios, posibles abusos de poder, quizás hasta actos de corrupción en los operativos y gente inocente que ha podido resultar afectada por esos atropellos, etc., etc., etc.

Soy partidario de que tanto la delincuencia como la sensación de inseguridad tan grande en la que vivimos y nos aterra, es mejor combatirla con un buen patrullaje preventivo, pero eso sí, todos los días las 24 horas sin descanso, o mejor dicho, sin dejarle tiempo a los amigos de lo ajeno para hacer de las suyas. No haciendo operativos y alcabalas (CONAS, GNB y PNB) sólo de viernes a domingo. Y el resto de los días ¿Qué pasa?.

Estos operativos y alcabalas deberían ser constantes y no sólo 3 días a la semana y, además, conocidos al dar la información al público. Es como avisarle a los choros que no salgan de sus casas. Así nunca vamos a poder mermar esta situación, una situación que nos afecta a todos, revolucionarios y no revolucionarios, creando así más descontento.

Me resulta curioso pensar por qué el Gobierno no ha podido salir victorioso en este tema si es el propio Gobierno el que tiene el poder, dispone de mayor cantidad de hombres, mejor armados, fabrica sus propias municiones, etc.

Han pasado infinidad de ministros de interior y nada, al revés, lo que ha ocurrido es que se han incrementado los delitos y la inseguridad. ¿Será que le llevan una política chimba al Presidente y, desgraciadamente, le tienen puesta una venda en los ojos y no se ha dado cuenta?. ¿Será que hay que ir con una política distinta para atacar el problema de la inseguridad y no sólo con una OLP?.

Quizás lo interesante sería darle a esos antisociales una nueva opción de vida en la que puedan dedicarse a otro tipo de trabajo y dejar a un lado lo malo, que puedan hacer lo bueno. Por supuesto, es fundamental la ayuda del Gobierno, respetar ese nuevo camino y, siempre, con una supervisión directa y constante de los organismos de seguridad, con su patrullaje y labores de inteligencia. Si alguien descarrila, ahí estarían ellos para actuar, preservando la seguridad y la tranquilidad a la población.

Al final, a la mayoría de los delincuentes siempre les llega un momento en el que se cansan de este tipo de vida y quieren disfrutar de sus hijos, de su familia y no tener que estar pendientes de si otra culebra, como ellos hacen llamar a sus enemigos, los matan, poder ir a la playa, pasear y no estar presos en sus propias zonas o barrios. Es ahí donde tiene que intervenir el Gobierno socialista siendo el garante para que esta persona se integre nuevamente a la sociedad.

Actuando así, les garantizo que se obtendrían mejores resultados, más eficaces, cifras que nos dirían que el delito ha mermado. No olvidemos que LOCIERTOES que esto es un problema social.