La diplomacia bolivariana, durante el proceso revolucionario, ha resurgido perfeccionándose cada día más como una dplomacia de paz, multilateral e integracionista con sentimiento nacionalista con respeto a los principio del Derecho Internacional Público afianzado en la autodeterminación de los pueblos y la no injerencia en asuntos internos de los demás países. En este sentido cuando se ha de opinar sobre acontecimientos internos de otros países debe ser solo para ayudar a los gobiernos legítimamente constituidos y fundamentalmente a los pueblos necesitados, que por algunas situaciones de catástrofes naturales o por carencia de recursos deba participarse bajo los principios de la cooperación y solidaridad internacional.

Las pocas intervenciones en otros países realizadas por Venezuela, mediante componentes armados a través del devenir histórico han sido únicamente para ayudar a los pueblos a liberarse de tiranías como lo hiciera el Libertador Simón Bolívar durante la época independentista contra el imperio español, pero jamás fue para quedarse en esos territorios o adueñarse de sus recursos como hoy lo hace el imperio estadounidense.

Aun cuando el desarrollo de los principio diplomáticos impulsados por el Comandante Eterno Hugo Rafael Chávez Frías se habían venido cumpliendo en cuanto a la solidaridad, el surgimiento de un mundo multipolar y la participación estratégica de inversionistas extranjeros de nuestro país; a raíz de los ataques que últimamente hemos sido víctima por parte del imperialismo norteamericano apoyado por gobiernos lacayos latinoamericanos y con el nombramiento de un hombre experto en Relaciones Internacionales para dirigir junto al Presidente Nicolás Maduro, la política exterior, ha resurgido desde la cancillería venezolana la verdadera diplomacia bolivariana, protagónica y revolucionaria, pues le ha tocado al canciller Jorge Arreaza desarrollar la tarea con una visión integradora e multilateralista emprendiendo de manera ejemplar una batalla diplomática por el mundo entero como jamás un canciller lo había materializado, pues es de todos conocidos por la información que nos reseña la prensa nacional e internacional que durante varias semanas nuestro canciller se ha mantenido en el exterior atendiendo múltiples asuntos de interés estratégico para la República, llevando la verdad de lo que en Venezuela está ocurriendo con los ataques imperiales apoyados por la derecha nacional.

Muchos son los escenarios donde se ha venido explicando de primera fuente que es lo que ocurre en Venezuela, pues la participación en la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas ONU, fórum estratégico para encontrase con representante de todos los países del mundo es una demostración de ellos, donde se les ha dicho a los homólogos que estamos siendo asediados por el imperialismo y un puñadito de países lacayos, que se les está haciendo daño a nuestro pueblo, además la presencia de nuestro canciller sirve para contrarrestar las visitas que personeros de la Asamblea Nacional Constituida, representando a la derecha apátrida venían realizando en diversos países, igualmente nuestro canciller heroico ha visitado universidades, iglesias, diversos países, ha acompañado al Presidente Nicolás Maduro en su visita a Rusia, Belarus, Argelia y Turquía, y se ha quedado visitando a otros países, realizando ponencias que explican no solo los ataques que hemos recibido y el bloqueo que nos han impuesto sino también las bondades que la Revolución Bolivariana, el socialismo venezolano y chavista ha dado a su pueblo a través de políticas sociales y económicas, la profundización del poder popular y originario  expresado en la elección de la Asamblea Nacional Constituyente, así como gratuidad de los servicios públicos a todas y todos los ciudadanos  que se encuentran en la patria bolivariana sin importar su nacionalidad.

La estrategia desarrollada por el Canciller Arreaza durante su ya continua gira internacional como corresponde a un canciller con formación y visión internacionalista, ha sido una de las mejores desde que llego la revolución bolivariana, ha permitido implementar más allá de los enunciados en la carta magna y en los lineamientos de política internacional, los principios y estrategias que el Comandante Chávez había visionado, necesario será que se mantenga esta iniciativa con los viceministros de áreas y nuestros representantes diplomáticos en el exterior, no puede ser que nos dejemos bloquear por la acción de las grandes cadenas informativas que secuestran nuestra información, para ellos debemos aplicar los principios de democracia directa, con nuestros representantes  en las sedes diplomáticas e inclusive reforzar en aquellos lugares donde no se esté llevando la información fidedigna, donde los representantes diplomáticos designados no lo hayan hecho bien, por carecer de información real o atender intereses de grupos particulares que le permiten mantener su confort como venía ocurriendo en algunas representaciones diplomáticas.

Cada una de estas representaciones, embajadas, consulados o agregadurías son una pequeña Venezuela en el exterior y como tal deben responder ante los ataques del imperialismo y de los medios de comunicación, estas representaciones deben dejar de ser sitios para premiar a quienes políticamente parecen incomodos en el país, deben ser los lugares que representen realmente a la realidad revolucionaria que ocurre en Venezuela, deben ser vitrinas que exhiban lo bueno, lo grande y lo hermoso que es la democracia originaria, protagónica y revolucionaria que hoy avanza en Venezuela, pero también deben exhibir los ataques imperiales que desde Estados Unidos y sus aliados se realiza hacia nuestra patria, no debe haber razón para que se desconozca la realidad venezolana en ningún país del mundo donde haya representación diplomática, porque la voz del canciller con el mensaje del presidente y del pueblo venezolano debe llegar a todos y cada uno de los países que nos agreden y los que nos defienden.

RAFAEL SOSA VARGUILLA