Acabar con el gobierno popular que ha construido la Revolución Bolivariana y llevar a Venezuela al pasado, en medio de políticas neoliberales que predominaron en la era puntofijista de la cuarta República, es la apuesta de la derecha en el país con la guerra económica, un fenómeno que a través de acciones de acaparamiento y especulación de precios, ataca los bolsillos de los venezolanos y atenta contra su pleno desarrollo.

Así lo expresó este jueves el ministro de Planificación, Ricardo Menéndez, al tiempo que apuntó que la batalla esencial a la que se enfrenta el país es esencialmente ideológica. 

"Todo lo que estamos viendo en el país, esta batalla, es esencialmente ideológica: es una batalla ideológica entre los que quieren apoderarse del país, que creen que no existe el país sin ellos como oligarquía gobernando, sin la presencia del pueblo. Cuando mezclas esto con la presencia de un dólar paralelo, creado para socavar las bases y el bolsillo de los venezolanos, ahí hay presencia de un factor ideológico. Toda esta guerra económica es para sacar al pueblo del gobierno", condenó el ministro, durante una entrevista en Venezolana de Televisión.

Menéndez celebró que a pesar de los ataques económicos, financieros y comerciales que enfrenta la República, la Revolución Bolivariana siga aumentando el salario mínimo integral, siga garantizando el empleo, la educación, la salud y la construcción de viviendas, así como la alimentación del pueblo a través de los combos de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap), que de cara al 2018 deberán incrementar la atención a 12 millones de personas, tal como lo ordenó el presidente Nicolás Maduro. 

"Subir a 12 millones el número de Clap distribuidos con una periodicidad quincenal es un número muy importante" dijo el ministro. "Ciertamente el Clap es una caja de alimentos, pero también es un desafío a la distribución, es un cambio de paradigmas desde el punto de vista de la economía del comercio especulativo".

Condenó que estos combos —los cuales contienen los alimentos básicos para la alimentación de los hogares del país— lleguen a las manos de las mafias especulativas que se atreven a distribuirlos por cantidades que triplican el costo habitual de su venta al público.

"¿Por qué si los productos pueden comprarse de una forma hay quienes te lo ofrecen de otra? El pueblo sabe, desde sus casas, cuáles son los factores que les hacen la guerra. Hay un desafío fundamental del nuevo modelo productivo que debemos hacer que es la distribución directa: establecer los mecanismos que favorezcan la producción y rompan con cualquier esquema parasitario", explicó.

Menéndez valoró los esfuerzos que hace el Estado venezolano por salir a flote a esta situación y declaró que el Gobierno Nacional "está plantado a proteger al pueblo". El cumplimiento de pago de compromisos internacionales — de los que Venezuela ha cancelado en los últimos cuatro años $71 mil 700 millones—, es prueba de ello", agregó el ministro.